Ir al contenido principal

ENCONTRONAZOS XII


Miguel se mira desnudo en la bañera y piensa feliz. “Este cuerpito no va a estar así toda la vida, creo que llegó el momento de hacerme actor porno”









Miércoles. 1 de la mañana. Maxi se quiere dormir. Armando Puentes no se puede dormir. Paula maldice el bar de día donde trabaja y quiere quedarse paseando en bici con Fede. Julián duerme en paz con Gaby. Belén chatea esperando que haya algo en la vida y que le pase algo. Fabián se excita viendo fotos de minas en bombacha y corpiño. Agusto sigue pensando “quiero hacerme mina” Luciana se excita viendo la novela. Gilda coge. Poncho coge. Carlita está con su amiga de la primaria contándose los lunares. Van a terminar cogiendo. Fabián coge. Heidi está pensando en matar a su abuelo, cobrar la herencia e instalarse en la gran ciudad.  Rubén no coge. Silvio está con dos travas. Otros no hacemos nada. Daniela se toma un cuba libre y escribe sus historias cortas de sexo. Y todos pensamos en sexo. Un tópico inagotable.







Tina sabe muy bien como atraer a los hombres, y sabe muy bien cómo auyentarlos. Por ejemplo, el otro día se cruzó con unos gomas de la facultad.

-Qué hacés? Todo bien? Vení, sentate a comer una porción de pizza!

-No, gracias, divinos, estoy haciendo la dieta de la diarrea!









Olivia. 40 años. Vende productos avón. Recorre de acá para allá las calles del centro para encajarle sus productos a nuevos clientes. Después de muchas insistencias, aceptó verse con un pendejo de 20 años que trabaja en una remisería y no sabe por qué se fijó en ella. Olivia se puso su vestido negro y lo esperó a Rubén en la puerta de su edificio hasta que la pase a buscar. Rubén llegó puntual. Esa noche ella supo muchas cosas de Rubén. Descubrieron que a ninguno de los dos les gusta irse a dormir con la cama desarmada, que no comen los bordes secos de la pizza, que ambos sospechan que Andrea Politi es mala mina. Y no sólo eso. Rubén, sin que ella se lo pida, le hizo lo que la erotiza en su vida, que es chuparle el dedo gordo del pie.













Ruth. 37 años. Trabaja en una oficina de microcentro. Recepcionista y secretaria. Ese día fue a llevarle unos cheques para firmar a su jefe, y lo sorprendió con la mina que les lleva el café. Estaban cogiendo arriba del escritorio. Ruth se indignó. Le pareció una cosa sucia. Eso no debe hacerse en el trabajo. No se debe hacer. El jefe la llamó aparte y le pidió disculpas. Le dió el día libre para que se recupere de la situación vivida. Cuando llegó a su casa se sacó los zapatos, la pollera tubo que le aprieta como un embutido y pensó “será que yo también me lo puedo coger?”









Sandra se mira desnuda en la bañera y piensa feliz “A mis alumnos le gustan mis tetas. No voy a revelar el secreto del corpiño reforzado”









Saverio. 50 años. 30 años de casado. Trabaja en la Rural. Eso quiere decir que ante sus ojos ve pasar gran cantidad de mujeres de 1,70, pelo largo y cutis perfecto que promocionan todo tipo de productos. Las minas se le tiran porque el está muy fuerte. Su mujer es una vaca. Pero sin embargo, la ama, cree en el amor hasta la muerte y ya no le molesta tener que depilarle cuando ella se lo pide el pelo negro que le sale en la berruga de la espalda.











Fabián y Lautaro empezaron a salir hace dos años. Se conocieron en el barrio. Él es profesor de Tae Kwan Do y él es estilista. La pasan muy bien. Esa navidad, después de verse cada uno con sus respectivas familias, volvieron a su casa, brindaron, ya estaban en pedo pero se pusieron un poquito más y cogieron por toda la casa. Después de coger Lautaro seguía en pedo, y le empezó a confesar de una vez que lo cagó, cagandose de risa. A Fabián le cayó muy mal. Se empezaron a pelear, lloraron los dos, Lautaro se tomó un taxi y se fue a la mierda. No se vieron nunca más.











Gustavo tiene 18 años. Se acaba de recibir. No quiere ser arquitecto. No quiere ser abogado. No quiere ser contador, ni escribano, ni profesor de ciencias exactas, no quiere ser jardinero. Quiere ser colectivero de larga distancia, o transportista de carga pesada, para viajar día y noche y parar en esos boliches en el medio de la ruta, a pedirse un chopp de birra y un choripete.











A pesar de todas las boludeces que los humanos decimos, hay que prestar expresa atención a la cantidad de cosas serias que callamos. Por ejemplo, Sole se calló una vez que la coordinadora del viaje de egresados que le habían tirado una piedra en el ojo en una excursión nocturna  preguntó quién fue, Santi se calló cuando su padre le preguntó dónde estaba el huevo de pascua enorme que se iban a comer el domingo, Valentin se calló esa vez que la mina que seseaba preguntó “alguien baila conmigo?”, Felipe se calló cuando la madre le preguntó qué estaba haciendo en el cuarto que había tanto ruido, y Flavia, Maxi, Guille y Samanta se callaron cuando Ivana preguntó “qué gusto tiene la wasca?”.










A Gise nadie la quería en el colegio. Era traga, tranquila, medio pelotuda y le costaba mucho relacionarse con gente. Cuando contó esto en la casa de sus primas, a ellas se les ocurrió una idea buenísima para que todos hablen de ella. Le pusieron una minifalda, le pintaron los ojos y labios, le tiraron el pelo para atrás “así da más interesante”, le pusieron un corpiño push up que le dejaba las tetas como dos cabezas de enano y lo llamaron a Miguel, un pibe de quinto que lo conocía todo el colegio. Miguel se infartó. No lo podía creer “Premio revelación!”. No era parte del plan, pero Gise le terminó chupando la pija en el baño, y Miguel la grabó con su celular, subió el video a youtube y se hizo muy popular.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Motoqueros del Oeste

En un bar de ruta 9 donde paran los motoqueros del oeste, una vez el gordo puto y el pelado se quisieron besar, pero solo para probar. sus amigos les decían que no “después te vas a terminar arrepintiendo, amigo” y se fundamentaban con metáforas de grados de nafta y aceites de motor. pero ellos querían probar. primero se acercaron, se olieron las barbas. la del gordo puto estaba limpia pero la del pelado tenía restos de comida. la barba del pelado se enganchó en una tacha de la campera de cuero del gordo, y quedó atascado. todos se les empezaron a cagar de risa, los aplaudíeron y les cantaron cosas, el pelado estaba bastante borracho y se puso furioso. tiró una botella al techo, tomó un vidrio y se lo clavó en la pierna al gordo puto. el gordo puto se levantó como una bestia peluda de 200 kilos y se avalanzó sobre él, lo tiró al piso y le pegó dos trompadas. el pelado le partió una botella en la cabeza. quisimos separarlos, pero no pudimos. el gordo puto lo levantó del piso y le...

ENCONTRONAZOS VII

-Che -qué? -me parece que se te están cayendo las tetas -por qué no te vas a la concha de tu madre? memé estaba en la clase de literatura. la profe estaba re buena. pero memé se estaba meando. fue y le dijo “profe puedo ir al baño?” y la profe, a 5 centímetros de distancia de la boca de memé, le pregunta, “a hacer qué gonzalez?” memé se prendió fuego, no le respondió nada y volvió educadamente a su asiento. -te quedaste colgado. qué pensás? -pienso que está mal que pongan publicidades de lencería con chicas, trae accidentes de tránsito. hoy es viernes y el 90% de la población descendió su eficacia en el engeranaje de la máquina capitalista. gustavo piensa “quiero hacerme mina”, florencia piensa “me muero por tantearle el bulto a ese tipo que va caminando hacia mí”, sofi piensa “tengo ganas de comerme un helado”, maxi quiere hacerse la paja pero está con la maestra particular, armando puentes quiere ver una peli con su nuevo ch...

ENCONTRONAZOS V

-Abue… cómo fue tu historia? -Tu abuelo, tenía una pija muy gorda, por eso me casé por iglesia Marisa. 32 años. Diseñadora. Cuando terminó el trabajo de diseño gráfico que la encerró en su casa una semana, lo primero que hizo fue llamar a su amiga cata a ver qué iba a hacer a la noche. Tuvo buena suerte y era viernes, y fueron a una fiesta privada en la casa de cata, con unos tipos que estaban apuestos y otra gente que ya conocía. se puso en pedo. se puso MUY en pedo. Tiene algunos flashes pero no se acuerda de nada, se levantó con un gusto a metal y la cabeza partida en tres, en el diván de su amiga donde atiende a los pacientes y de la boca se sacó un pendejo. Un día Walter le metió a Diana el dedo en el culo lentamente, y presenció cómo entraba aire en la boca de diana, que se abría relajada, la mandíbula descendía y todo se fundía en un gran suspiro. hmmmmmm Darío Carnaza. Cuarenta y pico. Es encargado de una casa enorme de ropa. En la c...